jueves, 31 de julio de 2014

Burbujas

Querido lector; Me he obsesionado con las pequeñas 'pompas de jabón'
Tengo un escuadrón de amigos hermosos, amantes de la literatura, escritores todos. Asistimos hace unas semanas a un colegio a difundir nuestro amor por el arte y la pasión por la escritura, nuestro plan fue demostrar que la juventud también lee, aquí nosotros presentes, jóvenes que leen (y no solo bestsellers. Esto simplemente lo aclaro para callar de antemano a aquel que diga 'La juventud lee solo esas porquerías de moda', no señor, no leemos solo aquello aunque 'aquello' tampoco sea una porquería. Un libro es un libro, pero coincidimos en que se saca más de un vampiro que no brilla.) ¿No creían esto posible? La tinta dorada lo demuestra. Pero me desvié del tema, entramos entonces a armar nuestra conferencia, la dimos y obtuvimos hermosos resultados. Al hecho en concreto al que iba era en sí, una pregunta que nos hicieron entre lectura y lectura de nuestros escritos. La joven alumna levantó la mano, allá por el fondo del salón la vislumbramos, la mano, alguien tenía una pregunta, alguien se interesó en el tema.  La pregunta decepciono totalmente, mi compañero le respondió amablemente y seguimos.Aún quiero destacar que aunque está haya sido una de las pocas preguntas, no miento cuando digo lo de los resultados bellos, estos son totalmente ciertos y los vimos al finalizar la conferencia, no durante.
La pregunta en cuestión era "¿Por qué todos sus cuentos son trágicos?"
Es una verdad la que destacó la joven, aunque la pregunta revele lo poco que le importo e intereso los textos leídos, no se le puede refutar que lo que afirma su pregunta es totalmente cierto. No faltaban en nuestros escritos desamores, muertes, sangre, y llanto. Eran trágicos claramente, aunque no tome este termino como "Tragedias"  dándole la misma connotación que la que le daban los griegos, denle el significado que le puede dar una adolescente que mastica chicle mientras habla que posee una pobre definición de tragedia. Si tomamos entonces su definición, sí, nuestros relatos eran trágicos.
Les contaba todo esto porque quisiera saber la cara que pondría aquella joven (o su chicle) al ver a este grupo de trágicos escritores correteando por las plazas de la ciudad, con un burbujero montados en hamacas.
No somos trágicos porque la vida nos es ingrata, si no que la hacemos grata pero no ignoramos la desgracia.
Somos como las burbujas, volamos para donde sea que vayamos y disfrutamos el vuelo, pero somos completamente cocientes de que a nuestro al rededor otras están explotando, y que eminentemente somos efímeros.

miércoles, 30 de julio de 2014

No quiero molestar, pero...

Querido lector; No quiero ciertamente convertir este proyecto en basura, ni quiero terminar siendo uno de esos bloggs en los que encostras meras disculpas del autor por no haber actualizado. Ciertamente, esta sección no es de información, así que realmente nadie me ha extrañado.
Así que obviare y me salteare ese papeleo, y si quiere usted una disculpa ya hay una en otra entrada para ello, de hace un tiempo sí, pero no creo que se haya oxidado.
Me encuentro últimamente demasiado ocupada, por lo que la vida a arrasado con mis pequeños placeres de antisocial. Pero no me quejaré de ello, pues quejarme de nada sirve. De todos modos, me he hecho un tiempo y algo quería decirle.
Algo que quizás ya ha sido dicho, y seguramente con mejores palabras, pero no creo en las citas simplemente porque soy mala memorizando,en sí yo me quedo con lo que dicen las bellas palabras y luego las expreso a mi manera, sean mis palabras de una calidad peor o mejor, eso carece de importancia. Últimamente me dí cuenta de que las personas tienen preocupaciones por cosas que valen menos que una discusión sobre si es mejor ponerse las medias antes o después del pantalón. Argumentan y defienden su postura con sencillas frases al estilo "Es más cómodo" y luego, cuando nadie se pone de acuerdo alguien cita a aquel anónimo que sabiamente una vez dijo "Sobre gustos, colores" ó, en su defecto "Sobre gustos no hay nada escrito". Los participantes de la discusión terminaran con ella en algún momento, pero se irán cada uno hacia su casa con el agrio gusto de haber perdido (Empatar es perder en la mente de los pesimista, usted ya sabe "El vaso medio vacío", y eso requiere una reflexión a parte) y pensaran en sus fueres internos "Pero que ser más extraño, ¡Mira que para ponerse las medias antes que el pantalón!" Lo qué quería yo resaltar, es está idea de la discusión por lo inútil y la pelea por la razón, aquella infeliz que se pavonea entre todos y nunca encuentra dueño. La critica, lo superficial, lo inútil y lo intrascendente son temas cotidianos, y la gente no entiende que no hay que ser serio si no maduro y que la madurez no es la discusión, es el debate. Y ello nos lleva a la falta de entendimiento, y como yo no los entiendo y ellos no me entienden esto se vuelve todo un disparate. No puedo entonces expresar mi opinión sin chocar con la de otro, y así seguimos debatiendo si pantalones o medias primero y nunca avanzamos, en vez de dejar que cada uno se coloque lo que quiera primero y que haga su propia lista de prioridades, porque ese es otro tema ¿Nunca se encontró usted con aquellos, que hagan o no hagan algo, critican lo que está haciendo el otro? ¿Nunca se ha cruzado con alguien que ha dicho "En vez de preocuparse por ello preocúpese por esto, ESTO es más importante." Nunca entendí tampoco porque no podemos preocuparnos por ambas cosas, por ello por esto y por aquello.El vegetariano se encontrara siempre ese comentario, el típico "¿Porque no te ocupas de algo más importante, piba? Hay chicos muriéndose y vos preocupada por los animales."  Por el momento creo que cualquier ser humano es capaz de ayudar a los chicos con la misma eficacia comiendo una ensalada que comiéndose un choripan. El ecologista que defiende el ártico escuchara el "¿Pero porque te vas al ártico? Acá mismo hay una isla de basura." Creo yo que es necesario que alguien defienda el ártico; fuente de agua dulce;  y otros limpien la isla, creo también que no puedes quejarte de ello mientras tú mismo estás tirando un plástico reciclable junto el resto de la basura.  Es simplemente este movimiento continuo del ser humano de querer chocar con la idea del otro, viven de la farándula y quieren hacer polémica su vida.
Y esto muchas veces me enoja, me hierve y me coleriza, pero no quiero ser como ellos, siempre he preferido las series a ver a Tinelli y hay quienes directamente desechen la tv.

miércoles, 16 de julio de 2014

A despolvar.

Deje que el tiempo me consumiera y el blog se empolvara todo.Las telarañas son visibles, realmente, un lío. Pero tranquilos, ya vengo aquí y el tiempo será mi amigo, pronto volveré a limpiar este estropicio.
Por ahora dejare está nota, pero estate atento,que en cualquier momento, vuelvo.