miércoles, 11 de junio de 2014

Breve descripción de mi persona

Querido lector:
Hablo sola por la calle. Hago grullas sin parar. Me río extraño, como un delfín. Soy muy testaruda. Me pone de malhumor el malhumor, pero sola no me malhumoro, no me frustro cuando la gente está llegando tarde, cuando la vida no se me da, cuando un auto pasa y me salpica, no me molesta ensuciarme, despeinarme,no que me bromeen, no me molesta que el colectivo no llegue, que el medico no llame, que la luz se apague, no me molesta que los aparatos no funcionen, ni que la gente me hable sin parar. Pero no te enfades conmigo porque soy peor, me enfado si te enfadas y una sola palabra cruzada me cruza.
Soy hija del rigor.  Soy vaga hasta la médula. No estudio y saco buenas calificaciones, soy la pesadilla de los profesores para darme algo de importancia. Detesto la pregunta ¿Te costó, no? aquella que se hace sorprendido, como queriendo justificar que a él le hubiese costado, se las respondo ahora a ustedes; realmente hay cosas que no me cuestan, pero uno no puede responder eso, se lo creería creído. No soy creída, cuando las cosas me cuestan lo admito.No digo que la vida sea fácil, pero mucho se la complican, se auto mortifican. Me gustaría que la gente canté más por la calle, y que se vea extraño a los que no lo hacen en vez de los que sí. Amo las sonrisas, aunque no sonría siempre. No creo que para demostrar felicidad debas vivir sonriendo. Me enfadan la falta de detalles en las relaciones, odio el perfeccionismo sobre lo material. Canto horrible pero alegre. Hablo con las manos, y sin ellas no me expreso, las muevo continuamente y hago todo tipo de gestos.No me maquillo. Bailo como ninja ahogándose. GRITO TODO EL TIEMPO NO LO PUEDO CONTROLAR, escucho todo tipo de música,exceptuando algunas modas insoportables,  y no sé nada de ella. Amo el arte sobre todas las cosas. Adoro crear con mis manos,desde mundos literarios a pequeñas manualidades. Siempre amé más hacer que ver. Mi lema es no hacer lo que no te gusta lo que te hagan. Creo en la paz, odio la guerra, prefiero que gané quien se lo merece y por ende carezco de equipo, o política. Desprecio el fanatismo, las apariencias, los estereotipos y las modas. Aborrezco la preocupación por el aspecto, adoro lo útil. Tengo una lucha eterna con el peine y la pinza, no nos llevamos. Odio la palabra odio. Amo la palabra amor. Pero como amo odio y como odio amo. Dejo al mundo ser cruel, pero no soy cruel con el mundo. Tengo un amor inconfundible por los animales, les tengo mucho respeto.Detesto la afirmación "No lo vas a entender" Mi ausencia de problemas no justifica una falta de empatia, me considero empatica. Tengo una vida sencilla, no hay problemas de puertas para adentro ni de puertas para fuera, no tengo más inconvenientes que los que me armó, como cualquier adolescente con su propio egocentrismo e idiotez, por ende hay problemas de cerebro para adentro pero ahora no los diré.Mi conciencia tiene nombre y hablo siempre con ella. Mi salida preferida es a las plazas, mi comida favorita un omellete. Y si buscaba una descripción  más superficial: Mujer, 16, ovolacteo-vegetariana, lectora, idealista, utópica, soñadora realista, escritora de habitación, soy el margen en el margen porque para estar en el margen hay que ser menos normal.
Y todo esto no importa, porque es tan pequeño e intrascendente como un soplido contra el viento de un huracán.

martes, 10 de junio de 2014

El mundo de los profundos.

Querido lector: Nada me llena tanto como los martes de siete a nueve, en estas horas cruzo un portal misterioso,me lleva  a otros mundos fantásticos. No hace falta más que trepar la escalera caracoleada, y atravesar el umbral de la sencilla puerta, entrando a la habitación de las emociones, donde se abren los corazones, donde nos reunimos a charlar, allí, nos juntamos seres raros, extraños, que viven día a día la decepción de ser únicos, llegamos y compartimos nuestras experiencias sobre aquellas personas grises del exterior, nos olvidamos del mundo, nos entregamos al arte.
Se llega para encontrarse con el guardián amistoso, el guía del grupo, aquel que dirige las charlas con su optimismo, y te abre el telón cuando eres novicio, nos presenta, explica a aquel novato lo que somos, lo que son nuestras clases autoconclusivas, nuestras charlas, lo interroga, lo analiza, y así entramos, tras este simple rito, y charlamos, y la pregunta de este guía se vuelve costumbre, la semana no se completa si no la escuchas (¿Cómo te fue en la semana? ¿Escribiste algo? con el característico tono alegre de aquel que esta en su elemento) Y debatimos, charlamos, discutimos, a algunos les gusta el frío, a otros el verano, compartimos. Leemos. Escribimos. Vivimos. Somos un grupo de guerreros, que se conforman en uno. Está el capitán, que será algo machista pero sabe, sabe mucho de todo y de nada, sabe de cine, es difícil sorprenderlo y es adicto a los ninjas, es un personaje. Está la profe, que se contrapone, es la otra mirada de la misma moneda, romántica y soñadora, juntos nos dirigen al conocimiento de la vida, de la filosofía, y nos llevan con risas, de la mano, con anécdotas y ideas, son nuestro motor. Cada vez somos más miniguerreros, están los de siempre, los clásicos, los nuevos, los fijos, los esporádicos, el que escribe en clase, el que nunca habla, la de los policiales, la de los simbolismos, la pacifica espiritual, la que habla de la muerte, el que no escribe, el de la compu, la graciosa,el simpático, el aplaudible, el profundo, el cómico, el de la ciencia ficción. Los adoro a todos. Todos me regalan recuerdos de martes que duran la semana y me la alegra, sus cuentos son de una calidad asombrosa, son talentosos, son mi motor a la escritura, a respirar cultura, son mis compañeros de lucha contra la mediocridad.

domingo, 8 de junio de 2014

Fin

Querido lector; Nunca le pongo fin a mis relatos, cuentos o novelas. No se confunda, no es que no las terminé,simplemente no les agrego la palabra, no las remato, no asesino el texto con la simpleza de esté monosílabo "Fin": Compuesto de tres letras simplemente es la muerte del relato, es su tumba, su mausoleo. Esta entrada ya está muerta, pues su titulo simplemente lo dictamina, y he aquí su fantasma, lo que viene luego de la palabra.
Me es muy complicado cerrar las historias sin dejar lugar a una posible apertura, tanto en lo escrito ficcional como lo que voy escribiendo en mi vida, es así como cruzándome con aquel chico de jardín sigo teniendo sobre el un signo de pregunta inconcluso, o cuando veo una rama sigue siendo una varita mágica, no le he puesto fin a mi infancia. Y es que existe ese punto muerto, la historia ha acabado y no tiene continuación, ni proyecto a continuación, pero no la remato, nunca dejo fantasmas de historias. Yo no pongo finales, espero que la vida los ponga, y la vida es como yo, la vida no marca el último punto, este lo pone la muerte, y por ello la muerte es temida.
Nadie quiere los puntos finales, todos son amigos de las sagas, las continuaciones. Pero sencillamente hay historias que si siguen se arruinan y hay que acabarlas, hay que sentenciarlas con la palabra, cual verdugo, para que no se echen a perder.
Tanta es la importancia del fin, tal es la importancia de la muerte, tanta es su importancia, tan temidos, y siempre dejan ese sabor agridulce de una buena historia conclusa. Pero me cuestan tanto poner esos puntos, no deseo sentenciar a nadie, pero como ya lo he hecho creo que matare este texto, mataré el fantasma de este texto como se mata a cualquier ser inocente, porque esto no puede seguir eternamente.
Fin. (por ahora)

Las montañas vacías

Querido lector; hace unos días le escribí la idea que nació de una leve resfriado, hoy les traigo el cuento que armé a partir de ella, aunque ustedes ya conocen la historia detrás de está historia, quería compartirles el "producto final". Es mi primera incursión en la ciencia ficción, así que esté corto relato no tiene la calidad que a veces pretendo encontrar yo en los textos, no obstante, espero que sea de su agrado: 

Las casas montaña El mundo no era el mismo y nadie se animaba a recordar como era antes. Nadie ya se dedicaba a estudiar la historia, el pasado había sido olvidado por los seres sin memoria que lo habitaban, dispuestos a cometer siempre los mismos errores sin tener ninguna referencia de cómo cuidar el habitad y a los seres vivientes incluyendo al humano. Gobernaban, cual tiranía sobre todo sintiente, para beneficio de unos pocos, destruyendo día a día todo lo que se interponía a su tranquila sonrisa. Es así como un día comenzó esa idea absurda de vaciar las montañas, nadie sabe a quién se lo ocurrió, nadie se preocupo de recordarlo, pero todos adoptaron está metodología de construcción, y de la noche a la mañana todas las montañas fueron vaciadas, siendo utilizadas como hoteles, como mansiones y casas. La gente lleno colectivos y apresurados armaron sus ciudades montañosas, claro que ellos no llegaron a vivir en las montañas, no fueron los que llegaron en colectivo quienes decoraron los interiores de las recientemente vaciadas montañas, si no los ricos de todos los tiempos, hijos de señores feudales o de estrellas de Rock. En su entorno se armaron las villas de casas prefabricadas construidas con “piedra de montaña o similar” que algún estafador oportunista comenzó a vender. Las montañas perdieron sus formas, transformándose rápidamente en edificios cuadrados y sosos a todo regla, y allí vivían los más excéntricos millonarios. Nadie sabe como se impuso está moda, pero todos los que podían acceder a este nuevo articulo de lujo estaban más que felices con la sensación harinosa, suave y pastosa que el polvo en el piso de sus casas le otorgaban. Hubo consecuencias, claramente no se puede moldear de forma tan grotesca la naturaleza sin que está devuelva una buena medida de venganza. Pero ninguno de los habitantes de las casas de montaña se preocupó ¿Por qué iban a hacerlo? El humano nunca piensa cuanto al planeta enferma ¡Y las montañas eran la propia solución al problema! Habían aprendido que dentro de ellas no podían suceder catástrofes, eran el fuerte más fuerte de la historia que nunca aprendieron. Aquellos que vivían dentro formaron sus comunidades tranquilas, todos los empresarios, famosos, estrellas, millonarios, hicieron su propia nube de roca y dejaron fuera la destrucción y el horror. Y mientras todo se inundaba por la falta de inclinación que detenga el curso de los ríos, pero a la vez se secaba por el desequilibrio, mientras todo temblaba y el viento corría sin pausa alguna volando techos y casas completas, la gente en sus mansiones no se mosqueaba. Cuando fuera solo se podía sembrar el fruto de dulce aroma llamado muerte, dentro se enteraron de la falta de alimento. Pero yo no puedo contarle más de esa historia, simplemente no sé el resto y no creo que nadie lo sepa. Desperté aturdido y agitado, entonces mi compañero me miro cansado y soñoliento. -¿Viajando por las dimensiones otra vez? -Buscó un mundo que me enferme menos que esté- Respondí estornudando. -¿Algún resultado? -No, he llegado a la conclusión de que cualquier mundo donde pueda habitar el hombre me da alergia.

SrRatón

Querido Lector:
El mundo es tan pequeño que podría entrar en mi casa, yo siempre le abro la puerta, pero es de conocimiento general que el mundo es tímido por defecto, no quiere entrar para no ser dañado, siempre cree estar por caer en una trampa. Y no falta el que piensa que el mundo no entra porque considera esto irrupción al hogar, y aquello es de mala educación, no se irrumpe en las familias. Pero igualmente, entre o no entre, el mundo entra, y no me denuncie por complicada, esto es mucho menos que un juego de palabras, pero que no se le lengua la traba que no es un trabalenguas, es sencillo, piense un segundo: El mundo, entre o no entre, entra. Es más, aunque el mundo no pasé por la puerta, cabe perfectamente en mi cabeza. Es tan sencillo recorrer el mundo, condensado siempre está por todas partes, en libros, en sabores, en olores, conocimientos, información, sentimientos, costumbres, el mundo es un pequeño con complejo de gigante. El mundo entra en la heladera, y estoy segura que el universo es el canapé de una pequeña hormiga intergalactica. Y si el mundo entra en mi cabeza, aunque no entre, la hormiga es tan pequeña que entra por mi oído, pero aún así yo soy parte del mundo y la hormiga me desayuna todos los días. ¿Sabe lo cansador que es ser comido por una hormiga todas las mañanas? Claro que lo sabe, usted también es parte del mundo, y el mundo está en su cabeza. ¿A que venía esto? ¡Cierto! Quería contarle, hoy probé un licuado de Haití, acá a la vuelta de mi casa, ¿Ve que pequeño es el mundo? Aunque realmente no entra, y espero que a la hormiga le caiga bien la leche condensada. Toda la culpa la tiene el ratón de bajo de mi almohada, el siempre me dice "Sal, comete al mundo con tú sonrisa" y yo no lo entiendo, simplemente no comprendo donde conseguir un salero tan grande, y la hormiga no me responde por mucho que habite en mi oído. Me despierto cada mañana en la nada pensando en todo y ya no sé que hacer para el desayuno porque el mundo ya fue devorado, y me mira desde la puerta, dudando si pasar o no.

viernes, 6 de junio de 2014

El que busca encuentra...

Querido lector: ¿Usted alguna vez escucho esa frase? Es cierta, en cierta medida, valga la repetición. El que busca encuentra, nadie nunca aseguro que encuentre lo que se está buscando. Muchos de los más grandes descubrimientos se hicieron a partir de buscar otra cosa completamente diferente, los grandes hallazgos han sido por accidente, mientras se busca,se encuentra, al buscar, revolvemos cajones, exploramos cajas, corremos todos de lugar, exploramos, investigamos, viajamos. Podemos buscar cosas dentro de nuestra casa, o fuera, buscar personas y encontrarse a otras, buscar emociones y encontrar sentimientos, buscar una cura y conseguir una enfermedad, la afirmación es valida al cien por ciento, el que busca encuentra porque el que busca se mueve, y el único que no encuentra es el que se queda quieto, a ese lo encuentran otros.
Y como así va uno, encontrando cosas que no busca, buscando cosas que no encuentra, la vida es un sin fin de felicidades y decepciones, la alegría de encontrar algo que se creía perdido, la frustraciones de no encontrar lo otro. A veces, lo que se encuentra es mejor de lo que se estaba buscando, otras, no le llega ni a los tobillos.
No dude de salir a buscar algo, no olvide encontrar todo. Salga a buscar el mundo,encuéntrese con el universo. Salga, búsquese el día, y encuentre su vida.

lunes, 2 de junio de 2014

El mundo que da alergia.

Hoy pasé la tarde en cama, el frío y mis pocos cuidados me tumbaron bajo los efectos de un leve resfriado. En un momento de la noche anterior, comencé a divagar entre la conciencia y la inconsciencia, con pensamientos incoherentes que se mezclaban en la pacífica habitación. Comenzando con la repetición de un nombre en mi mente, que cada vez que aparecía estornudaba, me cree una alergia a él, entonces, en mis sueños realidades estaba jugando contra mi propia mente, el juego consistía en adivinar el personaje, y yo tenía en nombre en la punta de mi lengua, pero cada vez que quería decirlo moqueaba, arrastrándome hasta mi cama nuevamente, para luego ir en ascensor hasta la inconsciencia donde se me cuestionaba la identidad de aquel ser, y continuo está secuencia reiteradas veces hasta que me quede dormida.
En un tramo de la tarde comencé a soñar con casas de montaña, altas edificaciones creadas a partir de las montañas. Al parecer, el hombre evolucionado tomo las montañas y las vacío completamente, era un método muy eficaz, rápido y estable para crear edificios, de alguna manera se había probado que vivir dentro era seguro en sobremanera,  cualquier fenómeno ambiental era evitado viviendo allí, era el fuerte más fuerte de la historia. Por los televisores se promocionaban y se vendían cual pan caliente, y todos los poderosos, empresarios, ricos, millonarios, extranjeros, venían hasta aquí por ser un país montañoso, explotaban sus centros, y las utilizaban, las comercializaban. Todos comenzaban a soñar con tener su propia mansión de montaña, algún que otro oportunista empezaba a hacer casas económicas y venderlas bajo la falsa promesa de estar hechas con montaña, y aunque eso le servía no era lo que la gente buscaba. Todos perseguían vivir en el centro mismo de los cordones, al parecer se había borrado todo estereotipo de mina peligrosa que nos enseña cualquier libro de historia, ahora ya nadie intentaba extraer metales preciosos de aquellas, si no que las buscaban, las querían, las vendían, las compraban. Se creo un negocio mejor que el del oro negro, sobrepasó todo limite, se considero "tener un montaña" como un bien de lujo, más valioso que cualquier diamante. 
Rápidamente el mundo comenzó a tener problemas, pero al ser humano nunca le importó enfermar al planeta, ¿Qué importaba que esto desatara un universo de catástrofes ambientales? ¡La casa montaña era la solución al problema que provocaba! No sé podían inundar, no había sismos dentro por alguna mítica razón sólo justificable en mis sueños, era el fuerte más fuerte. Pero claramente muy pocos podían acceder a estos fuertes, los poderosos,empresarios, ricos, millonarios, extranjeros, el resto vio padecer al mundo mientras todo se inundaba y yo gritaba. Y mi lengua se trababa o se me lengua la traba, y lo único que podía pensar que la solución era el nombre, un personaje...ACHU! y quizá no fuese sólo el nombre lo que me arrastrara a mi habitación de casa hecha con cemento, quizá fuese el hecho de que aquel mundo me daba alergia, casi tanto como este.