viernes, 12 de septiembre de 2014

Me gustaría


Querido Lector; Me gustaría viajar a Grecia, ver el amanecer sentadita en el suelo de Atenas, y si se me permitiera delirar alto, soñar bien lejos, me encantaría pararme encima del Partenon, y estar más alta que el sol mientras sale, y luego estar a su altura hasta que me supere. Me gustaría bucear en los mares encontrarme un pez payaso y reírme de él, cuando el aire me falte y me salte un chillido, que un delfín reconozca mi voz en el mar. Me gustaría publicar una novela sobre ello o cualquier cosa y que sea exitosa pero no esté de moda, que me permita vivir de escribir, que se traduzca al mandarín, al griego y al latín. Me gustaría que un griego la lea y me mande una carta, que quiera conocerme para debatir. Volver a Europa y mirar con nostalgia la cima del Partenon y recordar aquella vez que el sol fue mi súbdito, volver a subir. Invitar al griego hasta arriba y que juntos miremos la nada y el todo, aquellas ingratas que solo me visitan a mí. Volver a Argentina y recorrerla entera, en una casa rodante con personas queridas, cruzar las fronteras, y luego, volar a París. Dar mi primer beso en la torre Eiffel, correr por Francia tomada de una mano amada, reír alto bien alto, y que los delfines me extrañen en el mar. Que me duela la panza de felicidad, que me canse de sonreír. Quisiera tener tantas horas como para leer tanto como quiero leer y a la vez vivir tanto como quier vivir.Quisiera juntar en un cuaderno cada sonrisa sincera que me dan. Y coser las miradas de amor en un almohadón,y así, cada vez que duermo, me endulcen lo sueños,tan dulces como el algodón de azúcar, que mi padre me corrija que se dice nubes, y entonces, tener sueños de nubes dulces.Gustaría me hiperbatón con hablar y vivir de puré. Me gustaría caminar por el cielo solo una vez. Me gustaría dar una abrazo bien fuerte, unir a una persona de nuevo a su ser. Me gustaría tener tantas vidas como para vivir con todas las personas con las que quiero vivir.Me gustaría estudiar tantas cosas, hablar tantos idiomas, y bailar sin fin. Me gustaría que llegue la noche y alguien me toque un tema del cuarteto de Nos. Me gustaría enamorarme de alguien que se enamore de mi, o simplemente enamorarme, o sentir. Me gustaría sentir toda mi vida bien profundo, con penas y alegrías, así podre decir que al menos viví. Me gustaría que no existiera el dinero, que en cambio la moneda sea la paz. Me gustaría que mis amigos sean eternos, que no se esfumen nunca con un viento del sur. Me gustaría poder tragarme las lagrimas, que mi cara no sea un libro abierto que muchos ya saben leer.
Me gustaría tener todas las mañanas un café. Me gustaría tomar un colectivo en la estación y recorrer todo su camino hasta que me obliguen a bajar. Caminar desde su fin una calle, hasta llegar a la casa 00.
Me gustaría más sonrisas ajenas, más buenos humores y mejores mañanas, más solidaridad de las personas y un curso menos superficial. Me gustaría que mi compañera no ande sola, encontrar la manera de hacerla integrar. Me gustaría poder obtener una frase al día que me haga la vida, una frase feliz.
Me gustaría no desear tanto y actuar más, me gustaría cambiar.
Me gustarían tantas cosas que ya he perdido el objeto de ponerme a contar, me gustarían tantas cosas inútiles que no entiendo porque me han dado el don de desear, me gustarían tantas cosas serias que no entiendo porque las tengo que desear.

domingo, 7 de septiembre de 2014

No lloro por video-juegos.

Querido lector;
La gente no entiende porque lloro,muchas veces resbalan por mis mejillas lagrimas redondas, que caen pesadas sobre la mesa,el banco de escuela o el piso sin mi consentimiento, no quiero realmente llorar, pero mis ojos parecen transpirar fácilmente, se desprenden de aquel liquido demasiado ligeramente. Pero muy pocos entienden,y a muy pocos puedo explicarles, el trasfondo de mis lagrimas. Ellos ven la superficie lisa de mi tristeza, creen al arma culpable del balazo y dejan indemne a quien dispara.
Será por eso que me identifico tanto con aquella canción, que comienza diciendo " No crean que soy plástico y superficial;O que es nulo mi coeficiente intelectual, no crean que soy un chico material"  
Puedo comenzar a llorar por cualquier cosa, por un comentario bien intencionado, por un velador roto, por una censura, por un cambio de lugar, por una risa, por un reto menor, por un grito, por una mirada, por estupideces, por cosas importantes,por una nota baja,  por todo, por nada, puedo llorar sin darme cuenta y puedo llorar hasta que me falte el aire.
Pero, lea un poco entre lineas, no quiero ver más caras confusas que creen que lloro por estas pequeñeces, quiero que comprendan: No lloro por el comentario, si no por lo que conlleva, no lloro por el velador, si no por los recuerdos de su luz, no lloro por la censura si no por la falta de confianza que me demuestras, no lloro por el lugar, si no por la falta de respeto al espacio que he llevado y ocupo, no lloro por la risa sino por la burla, no lloro por el reto si no por no ser comprendida, no por el grito si no por no poder comunicarme, nunca por la mirada,en su vez por los pensamientos detrás de ella, no por las estupideces, si no por el hecho de que estas me importen, no por la nota,si no por la bronca de no merecerla, lloro casi siempre de bronca e impotencia, no,no me crea depresiva, créame una persona con problemas de ira, que su trasfondo pacifista la lleva a que "cada cosa que me digas se vuelva un melodrama".

jueves, 7 de agosto de 2014

Fantasma

"-Qué fantasma que sos."
Esa fue la frase exacta,según el muy mortal, ser fantasma significa ser alguien que, muy antisocial y introvertido, se pasea por el mundo siendo una figura lastimera, o eso entendí yo.
Al parecer, uno tiene un par de gustos anormales y ya termina muriéndose para la sociedad, o eso entendí yo.
Pero al compañero mortal, él que aún vivo se pasea llevando su estupidez como bandera, se tomó demasiado a pecho el hecho de que soy un fantasma, porque ha pasado por mi lado y me ha chocado y no me ha dirigido siquiera una mirada de costado.
Así que me he fanatizado con la idea, esa de andar invisible entre los hombres, y la verdad no es demasiado molesto y me siento cómoda en mi puesto de inmortal. Y realmente soy inmortal, en mis libros y mis escritos, en mis amigos de taller, en mis amigos de otros lados que son de verdad, en la gente que me comprende, en mi mundo de fantasías donde la pasó volando entre la gente, invisible, inmortal y eterna. Es que el no lo comprende, la normalidad lo ha cegado al pobre, el no llega a entender que las convenciones no sirven de nada, que a mí me tachen de rara, de muerta viviente, pero sigo feliz, soy un "fantasma feliz" cómo él me ha dibujado.
Qué conste que él no me cae mal, simplemente su comentario me ha dado para pensar, él seguirá con su estructura hueca, seguirá con sus costumbres de marfil, mortal para no ser juzgado, finito para no morir, pero seguirá cayéndome bien porque algo tiene, algún encanto en su inmadurez, yo lo entiendo, después de todo ha sido un chiste, o eso entendí yo.
Pero todo ello no me importa, pasó a través de la gente como el fantasma de Canterville, y claro, ahora se me sube el ego porque Oscar Wilde tiene un libro sobre mí y Charly García un tema.

martes, 5 de agosto de 2014

Pensamientos confusos

Querido lector; El titulo es robado de una carpeta mía que tengo sobre "Pendientes" Historias que aparecieron en mi cabeza y en algún momento concretare y armaré, o simplemente reflexiones, la carpeta contiene dentro un montón de "pensamientos confusos" como da a entender el nombre que reza bajo ella.
Está carpeta es muchas veces la mayor parte de mi inspiración, es ella un reflejo extraño de mi propia mente, de mis ideas. Allí relato la escalera caracol, que sube indecisa y en redondo, que tiene un costado angosto y otro ancho, como el pensamiento: El pensamiento es un embudo. Y subimos como niños por él, corriendo. O bajamos como ancianos, lento y más lento, contando cada escalón y cada paso de bastón. Paso a paso les doy forma a mis pensamientos. Muchas veces son sin sentidos que explican todo. El otro día vi por la calle una anciana en silla de ruedas, y está se movía sola, como si manejara. Pasaba lenta por la calle, no por la vereda. Pasaba ella en su silla de ruedas. Y los autos reclamaban su puesto pasando por sus lados, y ella avanzaba lenta. Pasaba ella en su silla de ruedas. Y vi como se quedaba atrás por mi ventanilla. Pasaba yo sentada detrás del auto de mi padre. Y hay veces que me siento una anciana en la calle siendo rebasada por los autos. Pasaba yo en mi silla de ruedas. Pasaba ella en el auto de su padre. Porque en está vida todo es relativo. Pasaba yo en su silla de ruedas, pasaba ella en el auto de mi padre. Porque ¿Quienes somos? Quizás seamos un todo y la silla sea nuestra y el auto de los nuestros. Pasábamos en nuestras sillas de ruedas, pasábamos en el auto de nuestro padre. A fin de cuentas, no importa quien viaje más rápido pues todos somos imprescindibles, y en está carrera sin fin el más lento puede llegar antes a la meta. Y mis pensamientos confusos carecen de forma porque no quieren llegar a ninguna parte, más que a una conclusión inexistente que los marea y confunde más. Vivimos en un laberinto donde no importa si viajamos en silla o en auto pues todo estamos igual de perdidos. Lo importante no es cómo pasamos, si no no dejar de pasar.
Pasaba una silla de ruedas vacía, pasaba un auto sin padre ni madre.
Pasaba un yo que no existe en vida.
Pasaba la vida en un cochecito llorando porque la muerte no la quería amamantar.

viernes, 1 de agosto de 2014

La vidriera

Querido lector; Iba a comenzar esto con un frívolo y cortante "Odio las vidrieras" pero me he dado cuenta del error, no odio las vidrieras en sí, en plural y en su totalidad, además considero que ningún objeto merece de mi parte tanta atención como para llegar a ser odiado,  cambiaré entonces mi argumento, comenzare con un simple y más suave "Me desagradan las vidrieras de ropa".
Aclaro que esto no enmarca simplemente a las vidrieras en sí, si no al acto de la gente de pararse continuamente a mirarlas, o desviar su atención del paisaje por ellas. No sé que es lo que tanto ven las mujeres detrás del cristal, que es lo que irradia aquella energía que atrapa e hipnotiza, y todo esto teniendo en cuenta que hasta donde yo sé, entro en aquel grupo sociológico denominado "Mujeres".
Iba a declarar mi odio a todas las vidrieras cuando me dí cuenta que hay vidrieras que también admiro, yo peco también de quedarme embobada mirando estos cristales, pero detrás de ellos veo cultura en los museos, veo libros o también muñecos de colección. Entonces no puedo pasar frente a aquel negocio sin quedarme mirando todas aquellas figuritas, sin comentarle a mi acompañante que si me compra el R2D2 que quiero hace tanto tiempo será considerada una de mis personas favoritas; peco de humana que vive en una sociedad capitalista.
Admiro está clase de vidrieras tanto como me desagradan aquellas, y quizás eso es lo que me da la ilusión de odiarlas a todas. Ya que ambas son manipuladoras,las primeras juguetean con tus gustos las segundas a las que eres arrastrado por otros te aburren.
¿Cómo estará el mundo que, estos cristales tienen tanto poder sobre nosotros?
Ventanas a objetos que se quiere que desees, mostrados de manera llamativa y ostentosa, objetos 'necesarios'  y otros inútiles. Unos que solo necesitas en una cierta cantidad y quieren vendértela por el doble, estos simpáticos cristales te invitan a desearlos el triple.
Pero quizás no deba porque yo aborrecerlas, ellas son simplemente otro objeto utilizado para el comercio, podemos sentir empatía con ellas, estamos casi en las mismas. Bonitos zapatos eh, ¿Donde los compraste?

jueves, 31 de julio de 2014

Burbujas

Querido lector; Me he obsesionado con las pequeñas 'pompas de jabón'
Tengo un escuadrón de amigos hermosos, amantes de la literatura, escritores todos. Asistimos hace unas semanas a un colegio a difundir nuestro amor por el arte y la pasión por la escritura, nuestro plan fue demostrar que la juventud también lee, aquí nosotros presentes, jóvenes que leen (y no solo bestsellers. Esto simplemente lo aclaro para callar de antemano a aquel que diga 'La juventud lee solo esas porquerías de moda', no señor, no leemos solo aquello aunque 'aquello' tampoco sea una porquería. Un libro es un libro, pero coincidimos en que se saca más de un vampiro que no brilla.) ¿No creían esto posible? La tinta dorada lo demuestra. Pero me desvié del tema, entramos entonces a armar nuestra conferencia, la dimos y obtuvimos hermosos resultados. Al hecho en concreto al que iba era en sí, una pregunta que nos hicieron entre lectura y lectura de nuestros escritos. La joven alumna levantó la mano, allá por el fondo del salón la vislumbramos, la mano, alguien tenía una pregunta, alguien se interesó en el tema.  La pregunta decepciono totalmente, mi compañero le respondió amablemente y seguimos.Aún quiero destacar que aunque está haya sido una de las pocas preguntas, no miento cuando digo lo de los resultados bellos, estos son totalmente ciertos y los vimos al finalizar la conferencia, no durante.
La pregunta en cuestión era "¿Por qué todos sus cuentos son trágicos?"
Es una verdad la que destacó la joven, aunque la pregunta revele lo poco que le importo e intereso los textos leídos, no se le puede refutar que lo que afirma su pregunta es totalmente cierto. No faltaban en nuestros escritos desamores, muertes, sangre, y llanto. Eran trágicos claramente, aunque no tome este termino como "Tragedias"  dándole la misma connotación que la que le daban los griegos, denle el significado que le puede dar una adolescente que mastica chicle mientras habla que posee una pobre definición de tragedia. Si tomamos entonces su definición, sí, nuestros relatos eran trágicos.
Les contaba todo esto porque quisiera saber la cara que pondría aquella joven (o su chicle) al ver a este grupo de trágicos escritores correteando por las plazas de la ciudad, con un burbujero montados en hamacas.
No somos trágicos porque la vida nos es ingrata, si no que la hacemos grata pero no ignoramos la desgracia.
Somos como las burbujas, volamos para donde sea que vayamos y disfrutamos el vuelo, pero somos completamente cocientes de que a nuestro al rededor otras están explotando, y que eminentemente somos efímeros.

miércoles, 30 de julio de 2014

No quiero molestar, pero...

Querido lector; No quiero ciertamente convertir este proyecto en basura, ni quiero terminar siendo uno de esos bloggs en los que encostras meras disculpas del autor por no haber actualizado. Ciertamente, esta sección no es de información, así que realmente nadie me ha extrañado.
Así que obviare y me salteare ese papeleo, y si quiere usted una disculpa ya hay una en otra entrada para ello, de hace un tiempo sí, pero no creo que se haya oxidado.
Me encuentro últimamente demasiado ocupada, por lo que la vida a arrasado con mis pequeños placeres de antisocial. Pero no me quejaré de ello, pues quejarme de nada sirve. De todos modos, me he hecho un tiempo y algo quería decirle.
Algo que quizás ya ha sido dicho, y seguramente con mejores palabras, pero no creo en las citas simplemente porque soy mala memorizando,en sí yo me quedo con lo que dicen las bellas palabras y luego las expreso a mi manera, sean mis palabras de una calidad peor o mejor, eso carece de importancia. Últimamente me dí cuenta de que las personas tienen preocupaciones por cosas que valen menos que una discusión sobre si es mejor ponerse las medias antes o después del pantalón. Argumentan y defienden su postura con sencillas frases al estilo "Es más cómodo" y luego, cuando nadie se pone de acuerdo alguien cita a aquel anónimo que sabiamente una vez dijo "Sobre gustos, colores" ó, en su defecto "Sobre gustos no hay nada escrito". Los participantes de la discusión terminaran con ella en algún momento, pero se irán cada uno hacia su casa con el agrio gusto de haber perdido (Empatar es perder en la mente de los pesimista, usted ya sabe "El vaso medio vacío", y eso requiere una reflexión a parte) y pensaran en sus fueres internos "Pero que ser más extraño, ¡Mira que para ponerse las medias antes que el pantalón!" Lo qué quería yo resaltar, es está idea de la discusión por lo inútil y la pelea por la razón, aquella infeliz que se pavonea entre todos y nunca encuentra dueño. La critica, lo superficial, lo inútil y lo intrascendente son temas cotidianos, y la gente no entiende que no hay que ser serio si no maduro y que la madurez no es la discusión, es el debate. Y ello nos lleva a la falta de entendimiento, y como yo no los entiendo y ellos no me entienden esto se vuelve todo un disparate. No puedo entonces expresar mi opinión sin chocar con la de otro, y así seguimos debatiendo si pantalones o medias primero y nunca avanzamos, en vez de dejar que cada uno se coloque lo que quiera primero y que haga su propia lista de prioridades, porque ese es otro tema ¿Nunca se encontró usted con aquellos, que hagan o no hagan algo, critican lo que está haciendo el otro? ¿Nunca se ha cruzado con alguien que ha dicho "En vez de preocuparse por ello preocúpese por esto, ESTO es más importante." Nunca entendí tampoco porque no podemos preocuparnos por ambas cosas, por ello por esto y por aquello.El vegetariano se encontrara siempre ese comentario, el típico "¿Porque no te ocupas de algo más importante, piba? Hay chicos muriéndose y vos preocupada por los animales."  Por el momento creo que cualquier ser humano es capaz de ayudar a los chicos con la misma eficacia comiendo una ensalada que comiéndose un choripan. El ecologista que defiende el ártico escuchara el "¿Pero porque te vas al ártico? Acá mismo hay una isla de basura." Creo yo que es necesario que alguien defienda el ártico; fuente de agua dulce;  y otros limpien la isla, creo también que no puedes quejarte de ello mientras tú mismo estás tirando un plástico reciclable junto el resto de la basura.  Es simplemente este movimiento continuo del ser humano de querer chocar con la idea del otro, viven de la farándula y quieren hacer polémica su vida.
Y esto muchas veces me enoja, me hierve y me coleriza, pero no quiero ser como ellos, siempre he preferido las series a ver a Tinelli y hay quienes directamente desechen la tv.

miércoles, 16 de julio de 2014

A despolvar.

Deje que el tiempo me consumiera y el blog se empolvara todo.Las telarañas son visibles, realmente, un lío. Pero tranquilos, ya vengo aquí y el tiempo será mi amigo, pronto volveré a limpiar este estropicio.
Por ahora dejare está nota, pero estate atento,que en cualquier momento, vuelvo.

miércoles, 11 de junio de 2014

Breve descripción de mi persona

Querido lector:
Hablo sola por la calle. Hago grullas sin parar. Me río extraño, como un delfín. Soy muy testaruda. Me pone de malhumor el malhumor, pero sola no me malhumoro, no me frustro cuando la gente está llegando tarde, cuando la vida no se me da, cuando un auto pasa y me salpica, no me molesta ensuciarme, despeinarme,no que me bromeen, no me molesta que el colectivo no llegue, que el medico no llame, que la luz se apague, no me molesta que los aparatos no funcionen, ni que la gente me hable sin parar. Pero no te enfades conmigo porque soy peor, me enfado si te enfadas y una sola palabra cruzada me cruza.
Soy hija del rigor.  Soy vaga hasta la médula. No estudio y saco buenas calificaciones, soy la pesadilla de los profesores para darme algo de importancia. Detesto la pregunta ¿Te costó, no? aquella que se hace sorprendido, como queriendo justificar que a él le hubiese costado, se las respondo ahora a ustedes; realmente hay cosas que no me cuestan, pero uno no puede responder eso, se lo creería creído. No soy creída, cuando las cosas me cuestan lo admito.No digo que la vida sea fácil, pero mucho se la complican, se auto mortifican. Me gustaría que la gente canté más por la calle, y que se vea extraño a los que no lo hacen en vez de los que sí. Amo las sonrisas, aunque no sonría siempre. No creo que para demostrar felicidad debas vivir sonriendo. Me enfadan la falta de detalles en las relaciones, odio el perfeccionismo sobre lo material. Canto horrible pero alegre. Hablo con las manos, y sin ellas no me expreso, las muevo continuamente y hago todo tipo de gestos.No me maquillo. Bailo como ninja ahogándose. GRITO TODO EL TIEMPO NO LO PUEDO CONTROLAR, escucho todo tipo de música,exceptuando algunas modas insoportables,  y no sé nada de ella. Amo el arte sobre todas las cosas. Adoro crear con mis manos,desde mundos literarios a pequeñas manualidades. Siempre amé más hacer que ver. Mi lema es no hacer lo que no te gusta lo que te hagan. Creo en la paz, odio la guerra, prefiero que gané quien se lo merece y por ende carezco de equipo, o política. Desprecio el fanatismo, las apariencias, los estereotipos y las modas. Aborrezco la preocupación por el aspecto, adoro lo útil. Tengo una lucha eterna con el peine y la pinza, no nos llevamos. Odio la palabra odio. Amo la palabra amor. Pero como amo odio y como odio amo. Dejo al mundo ser cruel, pero no soy cruel con el mundo. Tengo un amor inconfundible por los animales, les tengo mucho respeto.Detesto la afirmación "No lo vas a entender" Mi ausencia de problemas no justifica una falta de empatia, me considero empatica. Tengo una vida sencilla, no hay problemas de puertas para adentro ni de puertas para fuera, no tengo más inconvenientes que los que me armó, como cualquier adolescente con su propio egocentrismo e idiotez, por ende hay problemas de cerebro para adentro pero ahora no los diré.Mi conciencia tiene nombre y hablo siempre con ella. Mi salida preferida es a las plazas, mi comida favorita un omellete. Y si buscaba una descripción  más superficial: Mujer, 16, ovolacteo-vegetariana, lectora, idealista, utópica, soñadora realista, escritora de habitación, soy el margen en el margen porque para estar en el margen hay que ser menos normal.
Y todo esto no importa, porque es tan pequeño e intrascendente como un soplido contra el viento de un huracán.

martes, 10 de junio de 2014

El mundo de los profundos.

Querido lector: Nada me llena tanto como los martes de siete a nueve, en estas horas cruzo un portal misterioso,me lleva  a otros mundos fantásticos. No hace falta más que trepar la escalera caracoleada, y atravesar el umbral de la sencilla puerta, entrando a la habitación de las emociones, donde se abren los corazones, donde nos reunimos a charlar, allí, nos juntamos seres raros, extraños, que viven día a día la decepción de ser únicos, llegamos y compartimos nuestras experiencias sobre aquellas personas grises del exterior, nos olvidamos del mundo, nos entregamos al arte.
Se llega para encontrarse con el guardián amistoso, el guía del grupo, aquel que dirige las charlas con su optimismo, y te abre el telón cuando eres novicio, nos presenta, explica a aquel novato lo que somos, lo que son nuestras clases autoconclusivas, nuestras charlas, lo interroga, lo analiza, y así entramos, tras este simple rito, y charlamos, y la pregunta de este guía se vuelve costumbre, la semana no se completa si no la escuchas (¿Cómo te fue en la semana? ¿Escribiste algo? con el característico tono alegre de aquel que esta en su elemento) Y debatimos, charlamos, discutimos, a algunos les gusta el frío, a otros el verano, compartimos. Leemos. Escribimos. Vivimos. Somos un grupo de guerreros, que se conforman en uno. Está el capitán, que será algo machista pero sabe, sabe mucho de todo y de nada, sabe de cine, es difícil sorprenderlo y es adicto a los ninjas, es un personaje. Está la profe, que se contrapone, es la otra mirada de la misma moneda, romántica y soñadora, juntos nos dirigen al conocimiento de la vida, de la filosofía, y nos llevan con risas, de la mano, con anécdotas y ideas, son nuestro motor. Cada vez somos más miniguerreros, están los de siempre, los clásicos, los nuevos, los fijos, los esporádicos, el que escribe en clase, el que nunca habla, la de los policiales, la de los simbolismos, la pacifica espiritual, la que habla de la muerte, el que no escribe, el de la compu, la graciosa,el simpático, el aplaudible, el profundo, el cómico, el de la ciencia ficción. Los adoro a todos. Todos me regalan recuerdos de martes que duran la semana y me la alegra, sus cuentos son de una calidad asombrosa, son talentosos, son mi motor a la escritura, a respirar cultura, son mis compañeros de lucha contra la mediocridad.

domingo, 8 de junio de 2014

Fin

Querido lector; Nunca le pongo fin a mis relatos, cuentos o novelas. No se confunda, no es que no las terminé,simplemente no les agrego la palabra, no las remato, no asesino el texto con la simpleza de esté monosílabo "Fin": Compuesto de tres letras simplemente es la muerte del relato, es su tumba, su mausoleo. Esta entrada ya está muerta, pues su titulo simplemente lo dictamina, y he aquí su fantasma, lo que viene luego de la palabra.
Me es muy complicado cerrar las historias sin dejar lugar a una posible apertura, tanto en lo escrito ficcional como lo que voy escribiendo en mi vida, es así como cruzándome con aquel chico de jardín sigo teniendo sobre el un signo de pregunta inconcluso, o cuando veo una rama sigue siendo una varita mágica, no le he puesto fin a mi infancia. Y es que existe ese punto muerto, la historia ha acabado y no tiene continuación, ni proyecto a continuación, pero no la remato, nunca dejo fantasmas de historias. Yo no pongo finales, espero que la vida los ponga, y la vida es como yo, la vida no marca el último punto, este lo pone la muerte, y por ello la muerte es temida.
Nadie quiere los puntos finales, todos son amigos de las sagas, las continuaciones. Pero sencillamente hay historias que si siguen se arruinan y hay que acabarlas, hay que sentenciarlas con la palabra, cual verdugo, para que no se echen a perder.
Tanta es la importancia del fin, tal es la importancia de la muerte, tanta es su importancia, tan temidos, y siempre dejan ese sabor agridulce de una buena historia conclusa. Pero me cuestan tanto poner esos puntos, no deseo sentenciar a nadie, pero como ya lo he hecho creo que matare este texto, mataré el fantasma de este texto como se mata a cualquier ser inocente, porque esto no puede seguir eternamente.
Fin. (por ahora)

Las montañas vacías

Querido lector; hace unos días le escribí la idea que nació de una leve resfriado, hoy les traigo el cuento que armé a partir de ella, aunque ustedes ya conocen la historia detrás de está historia, quería compartirles el "producto final". Es mi primera incursión en la ciencia ficción, así que esté corto relato no tiene la calidad que a veces pretendo encontrar yo en los textos, no obstante, espero que sea de su agrado: 

Las casas montaña El mundo no era el mismo y nadie se animaba a recordar como era antes. Nadie ya se dedicaba a estudiar la historia, el pasado había sido olvidado por los seres sin memoria que lo habitaban, dispuestos a cometer siempre los mismos errores sin tener ninguna referencia de cómo cuidar el habitad y a los seres vivientes incluyendo al humano. Gobernaban, cual tiranía sobre todo sintiente, para beneficio de unos pocos, destruyendo día a día todo lo que se interponía a su tranquila sonrisa. Es así como un día comenzó esa idea absurda de vaciar las montañas, nadie sabe a quién se lo ocurrió, nadie se preocupo de recordarlo, pero todos adoptaron está metodología de construcción, y de la noche a la mañana todas las montañas fueron vaciadas, siendo utilizadas como hoteles, como mansiones y casas. La gente lleno colectivos y apresurados armaron sus ciudades montañosas, claro que ellos no llegaron a vivir en las montañas, no fueron los que llegaron en colectivo quienes decoraron los interiores de las recientemente vaciadas montañas, si no los ricos de todos los tiempos, hijos de señores feudales o de estrellas de Rock. En su entorno se armaron las villas de casas prefabricadas construidas con “piedra de montaña o similar” que algún estafador oportunista comenzó a vender. Las montañas perdieron sus formas, transformándose rápidamente en edificios cuadrados y sosos a todo regla, y allí vivían los más excéntricos millonarios. Nadie sabe como se impuso está moda, pero todos los que podían acceder a este nuevo articulo de lujo estaban más que felices con la sensación harinosa, suave y pastosa que el polvo en el piso de sus casas le otorgaban. Hubo consecuencias, claramente no se puede moldear de forma tan grotesca la naturaleza sin que está devuelva una buena medida de venganza. Pero ninguno de los habitantes de las casas de montaña se preocupó ¿Por qué iban a hacerlo? El humano nunca piensa cuanto al planeta enferma ¡Y las montañas eran la propia solución al problema! Habían aprendido que dentro de ellas no podían suceder catástrofes, eran el fuerte más fuerte de la historia que nunca aprendieron. Aquellos que vivían dentro formaron sus comunidades tranquilas, todos los empresarios, famosos, estrellas, millonarios, hicieron su propia nube de roca y dejaron fuera la destrucción y el horror. Y mientras todo se inundaba por la falta de inclinación que detenga el curso de los ríos, pero a la vez se secaba por el desequilibrio, mientras todo temblaba y el viento corría sin pausa alguna volando techos y casas completas, la gente en sus mansiones no se mosqueaba. Cuando fuera solo se podía sembrar el fruto de dulce aroma llamado muerte, dentro se enteraron de la falta de alimento. Pero yo no puedo contarle más de esa historia, simplemente no sé el resto y no creo que nadie lo sepa. Desperté aturdido y agitado, entonces mi compañero me miro cansado y soñoliento. -¿Viajando por las dimensiones otra vez? -Buscó un mundo que me enferme menos que esté- Respondí estornudando. -¿Algún resultado? -No, he llegado a la conclusión de que cualquier mundo donde pueda habitar el hombre me da alergia.

SrRatón

Querido Lector:
El mundo es tan pequeño que podría entrar en mi casa, yo siempre le abro la puerta, pero es de conocimiento general que el mundo es tímido por defecto, no quiere entrar para no ser dañado, siempre cree estar por caer en una trampa. Y no falta el que piensa que el mundo no entra porque considera esto irrupción al hogar, y aquello es de mala educación, no se irrumpe en las familias. Pero igualmente, entre o no entre, el mundo entra, y no me denuncie por complicada, esto es mucho menos que un juego de palabras, pero que no se le lengua la traba que no es un trabalenguas, es sencillo, piense un segundo: El mundo, entre o no entre, entra. Es más, aunque el mundo no pasé por la puerta, cabe perfectamente en mi cabeza. Es tan sencillo recorrer el mundo, condensado siempre está por todas partes, en libros, en sabores, en olores, conocimientos, información, sentimientos, costumbres, el mundo es un pequeño con complejo de gigante. El mundo entra en la heladera, y estoy segura que el universo es el canapé de una pequeña hormiga intergalactica. Y si el mundo entra en mi cabeza, aunque no entre, la hormiga es tan pequeña que entra por mi oído, pero aún así yo soy parte del mundo y la hormiga me desayuna todos los días. ¿Sabe lo cansador que es ser comido por una hormiga todas las mañanas? Claro que lo sabe, usted también es parte del mundo, y el mundo está en su cabeza. ¿A que venía esto? ¡Cierto! Quería contarle, hoy probé un licuado de Haití, acá a la vuelta de mi casa, ¿Ve que pequeño es el mundo? Aunque realmente no entra, y espero que a la hormiga le caiga bien la leche condensada. Toda la culpa la tiene el ratón de bajo de mi almohada, el siempre me dice "Sal, comete al mundo con tú sonrisa" y yo no lo entiendo, simplemente no comprendo donde conseguir un salero tan grande, y la hormiga no me responde por mucho que habite en mi oído. Me despierto cada mañana en la nada pensando en todo y ya no sé que hacer para el desayuno porque el mundo ya fue devorado, y me mira desde la puerta, dudando si pasar o no.

viernes, 6 de junio de 2014

El que busca encuentra...

Querido lector: ¿Usted alguna vez escucho esa frase? Es cierta, en cierta medida, valga la repetición. El que busca encuentra, nadie nunca aseguro que encuentre lo que se está buscando. Muchos de los más grandes descubrimientos se hicieron a partir de buscar otra cosa completamente diferente, los grandes hallazgos han sido por accidente, mientras se busca,se encuentra, al buscar, revolvemos cajones, exploramos cajas, corremos todos de lugar, exploramos, investigamos, viajamos. Podemos buscar cosas dentro de nuestra casa, o fuera, buscar personas y encontrarse a otras, buscar emociones y encontrar sentimientos, buscar una cura y conseguir una enfermedad, la afirmación es valida al cien por ciento, el que busca encuentra porque el que busca se mueve, y el único que no encuentra es el que se queda quieto, a ese lo encuentran otros.
Y como así va uno, encontrando cosas que no busca, buscando cosas que no encuentra, la vida es un sin fin de felicidades y decepciones, la alegría de encontrar algo que se creía perdido, la frustraciones de no encontrar lo otro. A veces, lo que se encuentra es mejor de lo que se estaba buscando, otras, no le llega ni a los tobillos.
No dude de salir a buscar algo, no olvide encontrar todo. Salga a buscar el mundo,encuéntrese con el universo. Salga, búsquese el día, y encuentre su vida.

lunes, 2 de junio de 2014

El mundo que da alergia.

Hoy pasé la tarde en cama, el frío y mis pocos cuidados me tumbaron bajo los efectos de un leve resfriado. En un momento de la noche anterior, comencé a divagar entre la conciencia y la inconsciencia, con pensamientos incoherentes que se mezclaban en la pacífica habitación. Comenzando con la repetición de un nombre en mi mente, que cada vez que aparecía estornudaba, me cree una alergia a él, entonces, en mis sueños realidades estaba jugando contra mi propia mente, el juego consistía en adivinar el personaje, y yo tenía en nombre en la punta de mi lengua, pero cada vez que quería decirlo moqueaba, arrastrándome hasta mi cama nuevamente, para luego ir en ascensor hasta la inconsciencia donde se me cuestionaba la identidad de aquel ser, y continuo está secuencia reiteradas veces hasta que me quede dormida.
En un tramo de la tarde comencé a soñar con casas de montaña, altas edificaciones creadas a partir de las montañas. Al parecer, el hombre evolucionado tomo las montañas y las vacío completamente, era un método muy eficaz, rápido y estable para crear edificios, de alguna manera se había probado que vivir dentro era seguro en sobremanera,  cualquier fenómeno ambiental era evitado viviendo allí, era el fuerte más fuerte de la historia. Por los televisores se promocionaban y se vendían cual pan caliente, y todos los poderosos, empresarios, ricos, millonarios, extranjeros, venían hasta aquí por ser un país montañoso, explotaban sus centros, y las utilizaban, las comercializaban. Todos comenzaban a soñar con tener su propia mansión de montaña, algún que otro oportunista empezaba a hacer casas económicas y venderlas bajo la falsa promesa de estar hechas con montaña, y aunque eso le servía no era lo que la gente buscaba. Todos perseguían vivir en el centro mismo de los cordones, al parecer se había borrado todo estereotipo de mina peligrosa que nos enseña cualquier libro de historia, ahora ya nadie intentaba extraer metales preciosos de aquellas, si no que las buscaban, las querían, las vendían, las compraban. Se creo un negocio mejor que el del oro negro, sobrepasó todo limite, se considero "tener un montaña" como un bien de lujo, más valioso que cualquier diamante. 
Rápidamente el mundo comenzó a tener problemas, pero al ser humano nunca le importó enfermar al planeta, ¿Qué importaba que esto desatara un universo de catástrofes ambientales? ¡La casa montaña era la solución al problema que provocaba! No sé podían inundar, no había sismos dentro por alguna mítica razón sólo justificable en mis sueños, era el fuerte más fuerte. Pero claramente muy pocos podían acceder a estos fuertes, los poderosos,empresarios, ricos, millonarios, extranjeros, el resto vio padecer al mundo mientras todo se inundaba y yo gritaba. Y mi lengua se trababa o se me lengua la traba, y lo único que podía pensar que la solución era el nombre, un personaje...ACHU! y quizá no fuese sólo el nombre lo que me arrastrara a mi habitación de casa hecha con cemento, quizá fuese el hecho de que aquel mundo me daba alergia, casi tanto como este.

sábado, 31 de mayo de 2014

Blanco sobre negro.

Querido lector, ¿Alguna vez ha usado una prenda reiteradas veces, sin importar lo estropeada que esté?
Tengo un conflicto grave con mi madre, un choque de ideologías bastante profundo. Verá usted que soy persona con educación incompleta y a la que le falta mundo, pero, tengo bastante seguros mis diez en introducción a la psicología, y un dato que te dan como fundamental, es que la adolescencia (no en otra etapa) se basa por el ¿Cómo me ven?  y ¿Cómo me veo? estas dos preguntas marcan, sin lugar a dudas, el correr de los días en el existir del adolescente occidental. Pero yo de alguna manera extraña, he esquivado bastante satisfactoriamente este complejo, o al menos, prefiero que me vean como una persona pensante y no superficial, por lo que tiendo a descuidar mi imagen física. Para mí, y mi cuadro mental, está idea es positiva, no me importa realmente lo que piense la gente de mis zapatillas, y si se quedan hablando de ellas cuando me voy. La idea de no poder usar una remera por estar algo estropeada siendo que está entera y cumple realmente su función,es para mi inconcebible. Además, la remera en cuestión quería ser utilizada para ir a entrenar en un gimnasio, para transpirar, sudar, manchar, por lo que debe ser cómoda no hermosa.
Pero al parecer, sus manchas blancas sobre el negro hacen que la pobre sea impresentable ante el mundo, (debería ser  quemada viva por sus fechorías, ¿no creen? ¿Como se atreve a seguir siendo útil estando manchada? ).
Ella se fija bastante en estás cosas, me regaña por ir mal arreglada, despeinada, sin maquillar, siendo como soy a la mañana, así soy todo el día, impresentable, impresentable, impresentable.
Tengo bien claro que lo hace con buenas intenciones, en su caótico mundo hay que estar "presentable" y quiere evitarme que mis compañeros en edad hablen mal a mis espaldas, el tema aquí que no entiende es  fundamental: No me importa.
No estoy diciendo ser especial, como cualquier adolescente y como dice la psicología mi vida está marcada por preguntas de "¿Cómo me veo?" o de ese estilo, pero el tema está en la importancia que le doy a esa pregunta. A nadie debería molestarle las manchas blancas en el gimnasio, distinto fuera si me presentara desagradable, con mal aliento, mal olor, transpirada y grasosa, pero mi remera no está sucia, mi remera está manchada. Porque vivió y le quedaron marcas.
No me malentienda, mi familia no es superficial para nada, por eso mismo hacen tambalear mis ideas, pero hay muchas veces que pienso que mi madre tiene el complejo adolescente, y como ve que yo no lo poseo quiere crearlo para mi, como un piensa en esto en vez de aquello, deberías pensar más en salir con una remera decente, depilada, y por dios, que estás impresentable, intentando defenderme me daña, sin ser malintencionada muchas veces me baja el autoestima, tan inestable en está etapa.
Claro que no lo dice así, claro que lo dice sutil, claro, pero es molesto igual y no responderé dulcemente nunca a estas observaciones bonachonas que traen consigo ideales que a mi no me interesan.

viernes, 30 de mayo de 2014

El cajón de un escritor.

Querido lector, nunca comenta tal fechoría, nunca juegue de esa manera, nunca, pero nunca, y prometalo, nunca abra el cajón de un escritor.
Pasando sobre las consecuencias psicas-emocionales que podría causarle el profanar esos secretos manuscritos, si no concentrándonos en que lo que está haciendo, de manera tan sencilla, es destrozar al escritor. No ose cambiar de lugar un papel de la mesita de luz de un creador de historias sin tener como objetivo recibir gritos y lagrimas de este.
Los papeles en estos cajones no son mediocres, no son basura, no son cuentas ni números telefónicos, no son facturas ni boletas para retirar una fotocopia, no son chequeras, no son cosas reemplazables, son ideas. Son pensamientos. Son reflexiones, historias, relatos, retazos, escenas, diálogos. Son secretos. Son un alma. No puedo imaginar peor susto que el que recibí cuando el día de ayer, al entrar a mi habitación, mi mesa de luz estaba vaciada. Mi alma se había esfumado, ni siquiera pudo irse hacia mis pies.
En un instante ya estaba donde  mi ordenadora madre se hallaba y rápidamente cuestione donde estaban mis pertenencias procedentes a mi mesita de luz. Mi progenitora respondió con un desdeñoso y cansado "No sé,por ahí". Pegue gritos, busque desesperada, hasta encontrar cada una de ellas, los folios con pendientes, los cuadernos con finales, los anotadores con ideas, las hojas sueltas de los diálogos, creo que está todo y no se traspapelo nada, aunque señores, espero que  entienda todas las lagrimas que derrame en el proceso, en segundos todos mis trabajos, salvando uno que otro que se encuentra en la computadora o aquellos que ya están guardados en una caja, habían desaparecido. Yo sé claramente que ella no lo hizo con malas intenciones, si no que intentaba llevar la limpieza a mi caótico cuarto, pero espero no lo vuelva a hacer.
Es por esto que le pido, nunca, pero nunca, se acerque al cajón de un escritor, me arriesgo a darle está arma a un villano para advertir aquellos que sin ser malintencionados pueden cometer tal desfachatez.
No creo mi reacción exagerada, porque eso fue como perderme a mi misma por un rato muy largo.
                                                                                                                                       VDF

miércoles, 28 de mayo de 2014

Mutismo selectivo

                                                                                                                               
Querido lector: 

Las calles del barrio eran silenciosas a esas horas tempranas, y el sueño me llevaba dirigiendo mis pasos a la  institución educadora, el frío de está mañana de prematuro invierno nos obliga a ir emponchados a transpirar en la tormentosa hora de educación física.Todos estos factores contribuyeron que las palabras de cortesía que se otorgan en las mañanas a quienes te cruzas fueran reducidas por mi persona  a pequeños gestos de cabeza. Fue tan así que una amiga muy cercana me pregunta jocosamente "¿Qué te pasa? ¿Te comieron la lengua los ratones?" Una frase tan peculiar que muchos por estos lares habrán escuchado alguna vez, nadie sabe quien la ha dicho a la primera, pero atemoriza a los pequeños tanto como el cuento del cuco, así como para devolverle el don de la palabra al travieso que juega a la ley del hielo para cumplir sus caprichos. Pero en mí surgió un efecto absolutamente contrario. Movida por aquel comentario, me dispuse a pasar el resto de la mañana comunicándome sin la creación de silabas legibles. Me he arrebatado durante un par de horas el habla para observar el mundo sin intervenir en él.
Mi conclusión no puede más que sorprenderme, querido lector, si usted quiere alguna vez ser escuchado no haga más que guardar silencio. Quizás los lejanos no se percataran, pero sus cercanos, aquellos que muchas veces hablan encima suyo, sentirán curiosidad hacia este comportamiento. Le advierto,  llevar a cabo está práctica deliberada mucho rato creara a finales irritación por aquellos que buscan respuestas de su boca, pero son tan interesantes y variadas las reacciones que yo lo invito a intentarlo, por muy juego infantil que parezca. 

Estimado mio, lamento tener que informarle que el día de hoy no encontrara algo más profundo o emotivo, pasar el día callada no me ha dado tiempo para pensar, si no que me lo ha arrebatado al concentrarme en los efectos de mis actos, pero no se desanime, mañana será otro día y lo espero de nuevo aquí.                    
VDF

martes, 27 de mayo de 2014

Comenzando a manchar con tinta.

De una manera muy sencilla, quisiera dar apertura a este blog.
No tengo grandes expectativas para él, señor, si usted está aquí leyendo será por mera casualidad del destino y no por esfuerzo mio, no pienso promocionarme, no encontrara publicidad de estas páginas nunca y simplemente espero que pocos lo publiciten. Querido lector, le estoy compartiendo un secreto, un secreto bien profundo, porque aquí dejare escapar todos mis monstruos, los dejaré libres para que huyan, y no, no me arme de valor para la acción noble de arrojarlos a un diario oscuro donde nadie nunca pueda verlos, se los compartiré a usted, exista o no exista, este o no leyéndome detrás de su propio monitor, porque entre los monstruos escaparan ángeles, y no quiero acorralar a aquellos en las finas hojas de la prisión con candado, soy tan cobardemente valiente como para no querer que mueran en mí.
No sé preocupe, no lo dejare desarmado, junto a mis monstruos le compartiré los trucos para calmarlos, para no dejar que lo consuman.Querido lector, yo lo estimo mucho, nunca pondría su mente en peligro, sepa usted que todo lo que le divulgare, todas las manchas de tinta falsa que derramaré, no tendrán otro fin que mi deshaogamiento, de poner todos aquellos pensamientos cotidianos en algún lado, para no perderlos en la nada de mi mente, no tome mis palabras como más validas que las que podría exclamar cualquier adolescente.
Doy así comienzo a mi crónica, la crónica del margen en el mundo, una historia que se escribira renglón a renglón.